Cada día leemos más. Artículos, boletines, hilos, publicaciones o titulares pasan ante nuestros ojos a una velocidad que hace difícil recordar qué leímos hace apenas una semana. En este contexto, las publicaciones periódicas siguen ocupando un espacio propio, y no porque ofrezcan una alternativa al mundo digital, sino porque trabajan con otra lógica: están menos pendientes de la actualidad y más interesadas en reunir muchas voces en torno a un mismo tema. Acaban ocupando un lugar en nuestra rutina: una fecha en la que sabemos que sale el próximo número y que supone una pausa para disfrutar de una lectura reposada sobre los temas que más nos interesan, en formatos inesperados que, de vez en cuando, consiguen sorprendernos.
Las revistas culturales han sido tradicionalmente un lugar de encuentro entre disciplinas. Muchas de las discusiones que más tarde han acabado convirtiéndose en libros o en corrientes de pensamiento comenzaron en sus páginas. Arquitectos, escritores, artistas, científicos, fotógrafos o filósofos comparten en ellas un mismo espacio sin que las diferencias entre disciplinas sean especialmente importantes. Más que especializarse, muchas de estas publicaciones buscan poner en relación conocimientos que habitualmente circulan por separado.
Esta forma de editar sigue muy presente en numerosas revistas independientes. The Plant toma las plantas como punto de partida para hablar de paisaje, fotografía, arquitectura, alimentación o viajes. The Funambulist utiliza la arquitectura para abordar cuestiones políticas relacionadas con el territorio, las fronteras o el derecho a la vivienda. Pedagogies of Machine Learning reflexiona sobre las prácticas del diseño y las formas de aprendizaje, mientras que Quaderns continúa siendo una de las publicaciones de referencia para entender la arquitectura desde una perspectiva crítica.
Otras proyectan esta misma idea desde formatos muy distintos. Cada número de Lagon Revue gira en torno a un único tema y reúne a creadores e investigadores. Mono.Kultur experimenta con los materiales y la encuadernación, de modo que cada edición adopta una forma diferente. Hotshoe sigue apostando por el monográfico fotográfico como una manera de profundizar en una obra o en una cuestión concreta.
También hay revistas que parten de la historia, la literatura o la filosofía para comprender mejor el presente. L'Avenç es una de las publicaciones de referencia del ensayo y la historia en Cataluña. Desde hace muchos años publica artículos, entrevistas y dosieres que revisitan episodios históricos, figuras intelectuales y debates culturales desde una mirada crítica. En una línea similar, El Món d'Ahir recupera la historia en formato de reportaje y ensayo, con números monográficos dedicados a episodios del pasado que siguen interpelando al presente. La Directa hace periodismo desde la profundidad y el análisis pausado. La esencia misma de lo que queremos poner de relieve en este artículo, vaya. También está Salvaje, que se propone cambiar la imagen pesimista y de abandono que pesa sobre nuestros pueblos publicando historias increíbles que suceden fuera de la ciudad y que también pasan desapercibidas para muchos medios.
Los libros también ocupan un lugar central en Librújula, una revista que va más allá de la crítica literaria para explorar el mundo editorial, entrevistar a autores y seguir los debates de la literatura contemporánea. La Maleta de Portbou, que recibe su nombre en memoria de Walter Benjamin, saca a la luz numerosos debates sobre el mundo actual fomentando una mirada cosmopolita y desde la periferia. Más divulgativa, Filosofía & Co. reivindica la filosofía como una herramienta para pensar cuestiones cotidianas y de actualidad. ¿Y qué podemos deciros que no sepáis ya de grandes clásicos como The New Yorker, El Viejo Topo o Quimera?
La lista es muy larga, pero no queremos terminar sin mencionar algunas de las publicaciones que más nos gustan para los más pequeños de la casa. El Cavall Fort y El Tatano llevan años llenándonos de cómics, juegos, talleres, concursos y un sinfín de secciones divertidas que hacen que leer sea realmente una aventura. Y, más recientes, pero no por ello menos importantes, están El Petit Sàpiens y Pantera: la primera invita a descubrir cosas nuevas de todas las épocas a través de pasatiempos, cómics y juegos, y la segunda cultiva el amor de los niños por la naturaleza, la ecología y la conservación del medio ambiente.
Hace muchos años que oímos decir que las revistas desaparecerán, pero lo cierto es que no dejan de surgir nuevas publicaciones. Probablemente sea porque cada revista tiene su propio público, y no solo porque estén bien editadas o porque cada número sea un objeto único y cuidado, como una película de autor, sino porque resulta difícil encontrar otro formato capaz de reunir tantas voces en torno a un mismo tema. Con el tiempo, más que una colección de números, acaban formando una biblioteca de preguntas.
Esta semana os proponemos una selección de publicaciones que comparten esta manera de entender la edición y que nos encanta tener en la librería.






















