Cuando termina el curso, muchas familias se hacen la misma pregunta: ¿qué podemos hacer durante tantas semanas de vacaciones? Entre campamentos, excursiones, días de playa y ratos en casa, el verano suele dejar espacio para que los más pequeños hagan algo que durante el resto del año resulta más difícil: dejarse llevar por su curiosidad.
Es habitual que, de repente, quieran ayudar a preparar la cena, pregunten cómo crece una tomatera, se interesen por las constelaciones que se ven en las noches de verano o quieran saber por qué en las fiestas populares aparecen gigantes, diablos y otros personajes de nuestra cultura. Son intereses que surgen de forma espontánea y que, si les damos espacio, pueden convertirse en aficiones que les acompañen mucho más allá de las vacaciones.
Los libros también pueden formar parte de ese descubrimiento. En los últimos años, la literatura infantil y juvenil ha incorporado cada vez más títulos que invitan a experimentar, a observar y aprender mientras se juega. Encontraréis propuestas para empezar un pequeño huerto en casa, manuales de jardinería adaptados a los más pequeños, libros de cocina para compartir recetas en familia, guías para descubrir el cielo de verano, cuadernos con los que practicar inglés de forma divertida o álbumes que acercan a los niños y niñas a las tradiciones y fiestas populares.
No se trata de llenar las vacaciones de actividades ni de adelantar trabajo para septiembre. El verano también puede ser una oportunidad para probar cosas nuevas sin la presión de hacerlas bien desde el primer momento. Una receta que no sale perfecta, una planta que necesita más agua de la que imaginábamos o una noche intentando reconocer las primeras constelaciones también forman parte del aprendizaje.
Esta semana os proponemos una selección de libros infantiles y juveniles que pueden acompañar esos pequeños descubrimientos. Quizá despierten una nueva afición. O quizá simplemente os regalen un rato compartido en familia. Y, muchas veces, son precisamente esos momentos los que los niños recuerdan cuando el verano ya ha terminado.

























