Labreu recupera el Premio Ventura Gassol de 2014, De sobte, un estiu, un poemario que nos instala en un Cadaqués que sigue siendo el Cadaqués de siempre, pero lleno de nuevas texturas y matices que lo hacen nuevo para el lector. Anna Pantinat recitará algunos de sus poemas.
De sobte, un estiu es un poemario sorprendente en el que la voz de la autora aparece condicionada, o motivada, quizá estimulada, por la cita que acompaña cada poema; pero también, y sobre todo, por la experiencia de haber habitado durante una temporada el Cadaqués que ha fascinado a pintores, escritores, submarinistas, veraneantes y turistas de todo el mundo. Y la mirada de Pantinat, una mirada que crea aquello que mira mientras lo mira.
Anna Pantinat (Barcelona, 1977) pertenece a esta ola de nuevas voces poéticas que construyen su mundo literario incorporando referencias, influencias y lenguajes que no proceden exclusivamente de la tradición poética, sino de mundos creativos, como la escena y la música, que enriquecen y renuevan la expresión verbal del territorio que pretenden habitar. Los estudios superiores de piano y composición en el Conservatorio Municipal de Barcelona y la experiencia como actriz se combinan con las primeras publicaciones de poemas en revistas de la Facultad de Filología, donde organiza los primeros recitales con música en directo. También ha compuesto para otros poetas, ha formado el grupo de creación colectiva Orbi et Urbi y ha participado en proyectos underground, teatrales o cinematográficos como actriz. Es trombonista, thereminista, teclista y cantante en las formaciones Will Spector y los Fatus y Pentina’t Lula. Ha publicado Construcció de la Nit (Premio Joan Duch de Juneda, 2012), poemario que ha sido llevado a escena, con música y danza, y presentado en diversos escenarios. También es autora de Sumer és aquí (Males Herbes, 2015), Qui no s’anomena (Món Llibres, 2018; Premio Ciutat de Manacor) y Goigs posthumans (Ultramarinos Editorial, 2025).
Asignación de asiento por orden de llegada. Número de butacas limitado. Si al llegar ya no quedan asientos libres, su reserva pasará a ser de pie.