¿En qué momento de tu vida has sido más feliz?
El 2010. Mi esposa y yo supimos que iba a nacer nuestra hija; se publicó mi primera novela; compramos la casa en la que vivimos hoy, en Maine.
¿Cuál es tu mayor miedo?
Siempre ha sido la pérdida en general, pero particularmente la pérdida de las personas a las que más quiero.
¿Y tu mayor esperanza?
Qué las cosas alguna vez encuentren su cauce normal. Me refiero no sólo a las cosas para mí sino las cosas para todo el mundo. Es decir, mi esperanza es que la locura del mundo, aunque haya durado siglos, sea sólo un estado temporal.
¿Cuál es tu primer recuerdo?
Ahogarme en una piscina a los tres años, pero estoy casi seguro de que es un falso recuerdo, una cosa que alguien me contó. La imagen que tengo es la de otros niños parados en el fondo de una piscina mientras yo trato de salir a flote. También recuerdo haber visto la llegada del hombre a la luna, pero también sospecho que es otro falso recuerdo.
¿A qué persona (viva) admiras más y por qué?
Admiro la inagotable creatividad de ciertos músicos como Bob Dylan, Bjork, Paul McCartney, David Byrne, St. Vincent.
¿En qué momento histórico te habría gustado vivir?
Sería interesante algún momento en Europa antes de la invención de la imprenta. Pero sólo si se me permite ser visitante temporal y no residente permanente.
Enumera tres de tus libros o autores preferidos.
Dostoievski, Jorge Luis Borges, Jane Austen.
¿Cómo ordenas tu biblioteca?
Antes era por temas. Ahora los libros van a parar al estante más cercano…
Si pudieras ser un personaje de ficción, ¿quién serías?
El Hombre-Araña o Belly Laguna.
Si pudieras haber escrito un libro que adoras, ¿cuál sería?
Tal vez el Doktor Faustus de Thomas Mann.
¿Cómo te defines políticamente?
De izquierda progresista.
¿Cuál es tu placer culpable?
Las películas de superhéroes.
¿Qué le debes a tu familia?
A la familia en la que nací, el amor por la literatura. A la familia que tengo hoy, la alegría, aunque sea de vez en cuando.
¿A quién invitarías a tu fiesta ideal?
A los Beatles.
¿Hay alguna anécdota que cuentes a menudo?
Hay una sobre un presidente del Perú al que encontré borracho junto a mi oficina, en un diario en Lima, hace muchos años.
Si pudieras cambiar algo de tu pasado, ¿qué cambiarías?
Trataría de vencer la timidez tantas veces como me fuera posible.
¿Cuándo fue la última vez que lloraste y por qué?
La última vez no la puedo contar; la penúltima fue releyendo un poema de Vallejo
¿Cómo te relajas?
Viendo cine, casi una película cada día, con mi esposa, desde hace muchos años. Ahora también con nuestra hija.
¿Has estado alguna vez a punto de morir?
Una vez, sí. Cuando tenía 11 o 12 años. Tuve una hemorragia interna cuyo origen nadie pudo detectar. Dicen que perdí casi la mitad de la sangre del cuerpo. Afortunadamente el sangrado se detuvo solo.
¿Matarías?
Lo dudo mucho. Posiblemente sólo si estuviera defendiendo a alguien muy querido y no hubiera más remedio.
¿Cuál consideras que es tu mayor logro?
Mi madre murió cuando yo tenía 19 años. Yo sé que ella tenía ciertas expectativas para mí, no materiales o intelectuales, sino morales, diría yo. Creo que no la he defraudado
¿Qué te quita el sueño?
Esa pregunta parece casi una ironía en mi caso. Tengo insomnio crónico desde hace muchos años. No sé qué cosa es exactamente lo que me quita el sueño, pero vaya que es efectivo.
¿Qué canción te gustaría que sonara en tu funeral?
Eleanor Rigby.
¿Cuál es tu viaje más memorable?
Un viaje a Italia que hicimos mi esposa y yo muchos años antes de casarnos. Ese fue memorable por bonito. Tengo otro par de viajes que no voy a olvidar, pero por todo lo contrario.
¿Cuál es tu posesión más preciada?
Si estabas hablando de posesiones materiales, sin duda es mi biblioteca.
¿Cómo te gustaría que te recordaran?
Yo preferiría que algunos libros míos fueran recordados más que yo mismo.
¿Qué has hecho hoy?
Desperté muy temprano en Málaga para tomar un tren a Madrid. Tuve algunas entrevistas. Cené con mi editor y tomé el tren a Barcelona. En el tren, respondí estas preguntas. Ahora mismo estoy entrando a Finestres
