¿Cuál es el significado del simbolismo de los caracoles? ¿Por qué acabaste eligiéndolos protagonistas de tu obra?
Los críticos han señalado el paralelismo entre la difícil situación de los caracoles en mi libro y la actual amenaza existencial para la población, la cultura y la lengua ucranianas. Sin embargo, no elegí los caracoles por su simbolismo. Después de leer el artículo The Last of Its Kind de Ed Yong en The Atlantic, simplemente quise escribir sobre caracoles, y eso fue unos cuatro años antes de la invasión a gran escala. Este artículo fue la primera vez que me encontré con la palabra «endling» (el último miembro superviviente de una especie). La manera como Yong escribe sobre el coste psicológico del trabajo de conservación fue lo que me enganchó. Imagina tener una camada de últimos individuos de una especie en la palma de la mano: si fracasas en tu tarea de cuidado, una especie entera desaparece. ¿Y por qué escribir sobre caracoles, específicamente? Hay algo conmovedor en el hecho de poder sostener una especie rara entera en la palma de la mano. Esto no lo puedes hacer con los pandas o los rinocerontes blancos.
Desde la perspectiva del especismo humano, se cree que hay más dignidad e importancia en rescatar ciertas especies que otras. ¿Qué crees que lo causa?
Quizás cuanto más se parece un animal a un bebé, más nos preocupamos por él. Un panda es básicamente un niño grande. Pasa lo mismo con los koalas. Las nutrias parecen peluches, perfectas como mascotas para los acuarios. Nos gusta que nuestras especies en peligro de extinción sean peludas o, como mínimo, que interaccionen con los humanos —las orcas, por ejemplo. Yo quería escribir sobre los desfavorecidos de la extinción.
La protagonista, Ieva, se encuentra en la tesitura de tener que venderse como novia por correo para mantener su santuario de caracoles. Aunque insinúas la sexualidad de manera implícita a lo largo de tu obra, nunca se materializa del todo de una manera explícita. ¿Por qué se crea esta dinámica contradictoria?
Existe el romance inducido de los viajes de búsqueda de pareja, y luego está el romance que Ieva intenta crear entre sus caracoles «endlings» para salvar su especie. Como resultado, ciertamente, hay mucho sexo implícito en el libro. En mi ficción, me gusta escribir sobre contrastes. Dos polos opuestos. ¿Qué pasa si la propia Ieva tiene cero interés en el sexo o el romance? Hay una tensión inherente en esto, y la tensión es lo que impulsa una historia.
Volviendo al simbolismo de los caracoles: ¿cómo toma forma el deseo a través de su reproducción? ¿Qué relación tiene con la familia y la herencia de Ieva?
Algunas especies de caracoles pueden reproducirse solas, pero elegirán el apareamiento antes que la autoclonación. Desde una perspectiva biológica, tiene sentido mezclar el ADN para mantener la especie. Pero ¿es una elección consciente? Ojalá pudiera ver qué hay dentro de la mente de un caracol. En cuanto a Ieva, tiene la desgracia de ser bella. Su familia la presiona para establecerse y formar una familia, como si fuera su deber transmitir su belleza.
A la mitad de la novela, Rusia ataca a Ucrania. ¿Cómo reflejas este cambio en el panorama político a través de la trama? ¿Cómo influyeron los acontecimientos reales en la manera en que construiste la historia?
No querría desvelar demasiado del libro para aquellos que aún no lo hayan leído, pero lo que puedo decir es que toda la estructura del libro se descarrila, de la misma manera que se descarrilaron las vidas de mis familiares durante la invasión. Perdí la fe en la ficción durante un tiempo. Parecía que no podía dar cabida a nuestra realidad en constante cambio. Tuve que encontrar un nuevo recipiente, y quería hacer participar al lector en esta búsqueda conmigo.
Continuando con la guerra, utilizas mucho humor negro e ironía para arrojar luz sobre un tema tan delicado. ¿Cómo reconcilias fielmente la violencia vivida con el humor subversivo? ¿Cómo encaja el hecho de «fracasar» en esta ecuación?
El humor negro es una forma de resistencia. Es una manera de tomarse un respiro y salir adelante. De alzarse por encima de una circunstancia difícil y quitarle el poder sobre ti, al menos por un momento. No estaba segura de si podía continuar usando el humor negro en mi novela después de que comenzara la invasión a gran escala, pero tampoco podía prescindir de él. Fue una de las muchas maneras en que tuve que arriesgarme a fracasar para continuar experimentando.
¿Qué impacto esperas que tenga esta novela en la manera en que la gente percibe estas cuestiones —la esperanza, la supervivencia y los dilemas existenciales que se plantean en ella?
Creo que mucha gente que de otra manera no leería sobre la guerra o la crisis climática podría hacerlo si los personajes los enganchan y los arrastran a lo largo de la historia. Espero retratar las historias que hay detrás de los titulares de las noticias.




