¿En qué momento de tu vida has sido más feliz?
Cada vez que llega a la mesa una olla caliente o un bol de maocai, y cada vez que, después de un largo proceso de reflexión y revisión, mi guion finalmente encaja a la perfección.
¿Cuál es tu mayor miedo?
Que las cosas se descontrolen por completo y no tener ni idea de cómo afrontarlas.
¿Y tu mayor esperanza?
Encontrar la paz, tener más capacidad de amar y ser más capaz de ayudar a los demás.
¿Cuál es tu recuerdo más antiguo?
Una tarde, estaba tumbada en un cochecito (o quizá en una cuna). Mi madre puso música y recuerdo que tenía muchas ganas de bailar.
¿Qué persona viva admiras más y por qué?
Ahora mismo no se me ocurre una sola persona, pero me vienen a la mente dos: la madre de mi pareja y una antigua compañera de trabajo. Ambas parecen tener una capacidad infinita para soportar el sufrimiento y seguir adelante con sus vidas.
¿En qué período histórico te habría gustado vivir?
La verdad es que el presente está bastante bien. Quizá avanzaría treinta años hacia el futuro. Tengo curiosidad por ver en qué se habrá convertido la inteligencia artificial para entonces.
Nombra tres de tus libros o autores favoritos.
I'm Going to Chandlerwell for a Ball, de Peng Jianbin.
El templo del alba, de Yukio Mishima.
Osamu Kanno.
¿Cómo organizas tu biblioteca?
Tengo los libros que utilizo más a menudo en el escritorio y los que son más relevantes para lo que estoy trabajando en ese momento, en la mesa de mi izquierda. El resto van a los armarios o encima de la chimenea.
Si pudieras ser un personaje de ficción, ¿quién serías?
Kero, de Cardcaptor Sakura.
Si hubieras podido escribir un libro que te gusta, ¿cuál habría sido?
No creo que haga falta. Si lo hubiera escrito yo misma, probablemente no me gustaría ni de lejos tanto. Siempre parece que nos gusta más la obra de los demás.
¿Cómo te defines políticamente?
No me identifico demasiado con ninguna etiqueta política concreta. Simplemente me preocupan la desigualdad social, las estructuras de poder y las experiencias de las personas que a menudo pasan desapercibidas.
¿Cuál es tu placer culpable?
Beber. Aunque, en realidad, no me siento culpable por hacerlo.
¿Qué le debes a tu familia?
Soy hija única de mi madre, pero no regresé a China para desarrollar allí mi carrera profesional y establecerme. No me quedé a su lado.
¿A quién invitarías a tu fiesta ideal?
A Masashi Kishimoto. Tengo muchas ganas de preguntarle cómo consiguió idear un final tan terrible para Naruto.
¿Hay alguna historia que cuentes a menudo?
Una vez bebí tanto whisky que perdí el conocimiento y me llevaron al hospital en ambulancia. Mis amigos me hicieron un montón de fotos mientras estaba inconsciente.
Si pudieras cambiar algo de tu pasado, ¿qué sería?
La verdad es que nada. No me arrepiento de nada de mi vida. Aunque quizá debería haber comprado bitcoins.
¿Cuándo lloraste por última vez y por qué?
Lloro constantemente. La última vez fue hace tres días, cuando mi terapeuta me dijo que estaba repitiendo la vida de mi madre mientras intentaba desesperadamente reescribir el final infeliz en mi propia versión.
¿Cómo te relajas?
Bebiendo, fumando y comiendo un bol de fideos instantáneos realmente deliciosos.
¿Has estado alguna vez cerca de la muerte?
Cuando me operaron del corazón a los dieciocho años.
¿Matarías?
¿A seres humanos?
¿Cuál consideras que es tu mayor logro?
Seguir viva, ganar mi propio dinero y comer adecuadamente.
¿Qué te mantiene despierta por la noche?
Las dudas sobre mí misma y la confusión sobre la vida.
¿Qué canción te gustaría que sonara en tu funeral?
Highway Light (公路之光), del grupo chino Waist (腰乐队).
¿Cuál es el viaje que más recuerdas?
Estaba a punto de marcharme de Chongqing y una amiga me llevó hasta el río. También fue la última vez que la vi. Caminamos por una estrecha viga de hormigón sin barandillas, junto a una pared rocosa en la que había una estatua de Guanyin esculpida. Más tarde, nos tumbamos sobre la viga y contemplamos el río y la puesta de sol. Ella se quitó los zapatos.
¿Cuál es tu posesión más preciada?
No creo que tenga ninguna posesión a la que esté especialmente aferrada. Aun así, sí que aprecio mi teléfono.
¿Cómo te gustaría que te recordaran?
Espero que mis amigos recuerden mis chistes terribles. Y espero que mis lectores recuerden algunas imágenes dispersas de mi obra.
¿Qué has hecho hoy?
He acompañado a mi madre al aeropuerto de Bruselas para despedirla antes de su vuelo de regreso a China. Ahora estoy sentada en la sala de embarque, esperando mi propio vuelo a España y rellenando este cuestionario.